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David Murray y Milford Graves: "The Real Deal"
Por Sadhú
Estaba hace años con mi buen colega y no peor percusionista y baterista Txema. Había caído en nuestras manos un VHS con un programa de la 2 (canal de TV público español). Era un especial de su serie televisiva "La noche temática". En esta ocasión era un especial sobre percusión. Eran casi cuatro horas de programa que terminaban con un film (aquella serie tenía unos documentales sobre un tema en concreto y le ponían un broche final con un film relacionado con el tema a tratar). El film se titulaba "Speak in tongues" (Hablando lenguas) y era un film-documental dedicado a la figura de Albert Ayler, artista que por aquel entonces desconocía totalmente y que años después pasaría a ser uno de mis músicos más queridos y admirados. Ese film apenas hablaba de su persona, pero lo protagonizaban dos músicos que lo conocieron y acompañaron durante su carrera. El baterista Milford Graves (que lo acompañó en el funeral de John Coltrane) y el vientista David Murray. Iremos al grano, En ese documental salían Graves y Murray haciendo dúos de saxo tenor y batería en el sótano de la casa de Graves. Por aquel entonces, lo más cerca que estaba yo del jazz tenía el nombre de Pat Metheny, y tras ver esos dúos, Txema y yo nos miramos y simplemente dijimos "¿Qué cojones es esto? En fin, algún día lo comprenderemos". Aquellos dúos eran free en estado puro. Un Graves repasando todos y cada uno de los parches de su set de percusión y un Murray dejándose la vida en hacer chirriar y reventar melódicamente su saxo tenor.
Ahora, bastantes años después y ya reconociéndome como seguidor y fan absoluto del free jazz y la libre improvisación más extrema he conseguido que caiga en mis manos el trabajo de estudio de estos dos colosos de la improvisación bajo el título "Real Deal".
Mi cabeza ya está más que preparada para la tormenta que en su momento se me presentó como incomprensible y que ahora no es más que néctar para mis oídos y mi alma.
Así que de eso hablamos, de un dialogo tremendo y sin dilación entre los brazos de Graves y los pulmones de Murray. Ocho cortes donde demuestran lo bien que saben entablar conversación musical y saben llenar el espacio completo con un set percusivo y un saxofón tenor alternado con un clarinete bajo. Mucha energía, mucha velocidad, gran virtuosismo y un free duro y carismático nos regalan durante 64 minutos.
Murray muy melódico y juguetón, a ratos mas agrio y más duro. Graves veloz, sin dejar un solo espacio libre en la maraña de sus tambores donde bien pareciera que tiene cuatro brazos en vez de dos.
Dado el gran parecido entre los temas (sobre todo en el toque de Graves) para mi gusto hubiera sido mejor idea cuajar esos ocho cortes en un tema directo y del tirón sin ninguna pausa, ya que la división entre los temas se me antoja un poco castrante y sin mucho sentido (cosa que por ejemplo no me sucede con "Interstellar Space" de John Coltrane y Rashied Ali).
También echo en falta algo más de protagonismo por parte de Murray ya que los momentos de solo están exclusivamente dedicados a Graves, añadiendo un tema completamente a solo del mismo. Pareciera que Murray que se limita a acompañar las jugadas de Graves en los tambores, que para mi gusto a veces un tanto repetitivas, sobre todo en el uso de timbales, en esa textura, eso sí, a una increíble velocidad sin perder nota alguna, algo más que de agradecer, sorprendente y loable en la figura de Milford, que como decía en el video "ya no hay nada que no sea capaz de hacer con mi instrumento" y lo demuestra con creces.
Salvando los temas cortados, el protagonismo y a veces monotonía de Graves y la sensación de segundo plano de Murray, es un trabajo más que recomendable y destacable a aquellas minorías degustadoras de la buena libre improvisación y que como yo y Mr. Barahona, pensamos que el tandem Batería-Saxo es una de las mejores ensambles que existe en este universo musical del jazz, el free o como lo queraís llamar.
Con está reseña firmo mi primer trabajo para PuroJazz perteneciendo ya a la familia y encontrándome en el cuadro de honor de lo mismos. Ya soy un PuroJazzista y lo he querido celebrar reseñando una obra de dos genios que fueron mi primer encontronazo con la libre improvisación y que en su momento me hicieron sentir de un modo muy extraño y que ahora son vitales en mis escuchas mas privadas.
Gracias a todos. Seguiremos partiendo cabezas, el free te hará free.
Madrid, Agosto 2004
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