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Poemas para dejar el jazz un rato
CARLOS E. SILVA
Por Sadhu
Puroarte se complace en ofrecer una exclusiva que a más de uno de sus lectores sabrá a "buena nueva".
El compositor y musicólogo chileno Carlos Silva, además en estos momentos colaborador activo de esta, nuestra casa, PuroJazz, nos permite editar hoy una faceta menos conocida de su labor artística. No por menos conocida, menos interesante, pues cuando uno es artista y lo vive realmente desde dentro, no puede dejar de serlo en las 24 horas que duran los días.
Esta semana tenemos la suerte de contar con la "cara" literaria de Carlos Silva.
Con la brevedad y la intensidad propias del Haiku, Carlos continúa su búsqueda en los terrenos del flujo imprevisto de la vivencia artística con una complejo de versos que, dando rienda suelta a la más pura inquietud, nos permite conocer algo más de un creador que, si bien ya nos gratifica con su labor musical, no menos lo hace en el campo del verso.
Puroarte agradece a Carlos Silva su confianza depositada para ofrecer al gran público un pedazo de su intimidad para que, al igual que nosotros, podáis disfrutarla como suele ser ya denominador común en las situaciones en las que su nombre se deja aparecer.
"Carlos E. Silva Vega Compositor, Improvisador, Pianista y Musicólogo chileno (1965). Licenciado en Composición por la Universidad de Chile (1990-1996). Su maestro fue Cirilo Vila, pero entre esos años también estudió con Paul Mefano y Gustavo Becerra. Silva es además Doctor en Musicología por la Universidad Autónoma de Barcelona (1998-2002)".
POEMAS PARA DEJAR EL JAZZ UN RATO
Carlos Silva
I
El sentido de la proporción
La opresión de la distancia
El enfoque del reflejo
Transformado
¿Es consecuencia de la razón, pero aleatorio?
II
Nostalgia de las premoniciones
Engalanan la torpeza del recuerdo
Aquellos momentos finitos, colosales
Expansiones
Concentran la esperanza
III
Estás delante
No hay inclinación
Estás delante
No distingo movimientos
Te acercas y no escucho el pensamiento
Te alejas y la quietud me resuena
Como un eco
IV
El amor…es como la frente
De la noche
Si lloras o ríes, se contrae
Y tus ojos trastornados observan luces
Si te asombras
El semblante renace como el crepúsculo
V
Oscurece la figura extraña del
Mártir beatificado
El otro cadáver no tiene esa opción
Un solo disparo antecede la
Extremaunción
Esparciendo torrentes de frustraciones.
¿Por qué no lo bendicen?
Valiente imbécil, dócil
Elucubrador de premoniciones.
VI
Estuvo a punto de colgarse
Pero
La robusta efigie de la catedral
Le tiró caca de paloma
Majestuoso es el silencio de la piedra
Le señalan desde el otro lado
Con la corbata manchada de mierda
No te recomiendo que gires
VII
Nocturno:
Mensaje improbable
A 3 horas de viaje
No hay voluntad por retroceder
Nocturno:
Despierta e inclínate
Hacia el centro
No hay voluntad por avanzar
Recoge tus bártulos
Aparece en lo invisible
Despierta antes de la luz
3 horas después
Inclínate y desaparece
No es tu turno
VIII
Quién dijo que la sobremesa
Está en extinción
Quién dijo que los pensamientos paranoicos
Son recurrentes
En esta parte de la ciudad
Quién dijo que el sicalíptico
Está luchando por ocupar 1 escaño
Nadie
Algunas personas
Los mayores de 60 años
El funcionario express
El vecino voyeur
Quién
En esta generación del relax
Más información sobre Carlos Silva en esta misma web.
SADHU.
Julio 2006, Madrid.
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