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Keith Jarrett: "The Köln Concert"
Por Iñigo Díaz
Durante los años 70 Jarrett desarrolló profundamente las técnicas de la improvisación, que en definitiva es el espíritu vital del jazz. Pero también fue capaz de traspasar esa virtud a otro género musical. Luego de recorrer parte de Europa realizando conciertos de piano, el 24 de enero de 1975 alcanzó alturas cúlmines con la interpretación del concierto en la alemana Colonia, reconocido ampliamente por los estudiosos como la más grande sesión de música espontánea que se haya escuchado. Hay un aura de claridad y luz en esta magna obra dividida en tres solos (de 26, 15 y 25 minutos, respectivamente), sin presencia alguna de un plan preestablecido. Todo lo que se escucha es inspiración y conocimiento acabado de las armonías. Jarrett se viste de blanco y el álbum tiene ese color. Es casi imposible dejar de pensar, al menos durante un instante, que se trata de un ángel frente al piano.
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