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Navarrete-Baeza: "Juego de Niños" lamusica.emol.com
Por Iñigo Díaz
A un costado de la corriente principal del jazz se despliega una línea paralela. Como ambas líneas tienen esta propiedad del paralelismo, sólo se unirán en el infinito. Y justamente la tendencia entre el jazz mainstream versus el jazz avant-garde es el alejamiento progresivo. Algunos códigos y estructuras musicales que durante décadas fueron intocables, ahora parecen no tener el mismo peso específico. Así lo manifiesta este sólido debut de los jazzers chilenos Daniel Navarrete y Andy Baeza, titulado Juego de niños.
Un álbum encaminado hacia la música de vanguardia (llámese improvisación libre, free jazz y composición moderna), que de todas formas no pretende dar la espalda al bop. Navarrete y Baeza establecieron un tándem de trabajo que ha fructificado a través de distintos proyectos, como el grupo Porno, por ejemplo. Ambos han practicado largamente el lenguaje bop, ambos provienen de escuelas de avanzada y ambos también han sido invitados a participar en los festivales de música contemporánea de las universidades Católica y de Chile: Navarrete en la interpretación de una obra para contrabajo solo (UC) y Baeza como baterista de un ensamble de improvisación libre (UCh). Con estos referentes se entiende de buenas a primeras por qué en Juego de niños brota a raudales tanta música no convencional, muy poco frecuente en las grabaciones nacionales.
A este proyecto, de formato variable, se integra la figura del guitarrista post bop norteamericano Ben Monder. Un invitado especial que puso el sello distintivo del disco con sus cuerdas amplificadas. Por momentos la guitarra suena a la Abercrombie (o a la Frisell, o a la Goodrick), pero en definitiva describe muy bien a Monder. Los otros invitados son el guitarrista de Concepción César Arraigada (quien practica un brillante diálogo a través de voces muy opuestas con Monder en “Doble búsqueda”) y el nuevo tenorista Agustín Moya (muy elegante y pulcro en “Freedom Jazz Trance”, una adaptación de “Freedom Jazz Dance”, que en Miles Smiles es llevada a gran altura por Wayne Shorter).
Juego de niños se convierte en el primer disco de jazz publicado en 2004. Un trabajo consistente en varios aspectos: en la composición de las piezas, en la interpretación liberada por el conjunto y, cómo no, en el sello editor. Bau Records es un proyecto de vanguardia (y muy buen gusto) creado en Buenos Aires por el guitarrista Fernando Tarrés. El argentino que se interesó en la música de estos chilenos pretende además canalizar el trabajo de nuevos músicos de avanzada a este lado de la cordillera en un futuro mediano.
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