Carmen Paz González:
Las microhistorias de la pianista

Por Íñigo Díaz para EMOL

Cuando Carmen Paz "Kuki" González tocaba el piano en el Club de Jazz, se abría paso entre multitud de hombres. Primero en 1994, al interior de la Los Andes Big Band (dirigida por el trompetista Santiago Cerda), y luego, en 1996, en el quinteto Nexus (encabezado por el altoísta Patricio Ramírez).

Han pasado casi ocho años desde que se instaló en Barcelona, y desde entonces no sólo el jazz chileno cuenta con más instrumentistas femeninas que en aquella época (a saber: la saxofonista Amelia Wenborne y la contrabajista Alejandra Santa Cruz), sino que tiene además un nuevo disco: "Petites histories".

"Siento que este disco es el cierre de mi primera etapa en Barcelona. Cuando llegué me di cuenta de que no estaba al nivel de los músicos catalanes, y por eso tardé muchísimo en conseguir una fecha para tocar. Estudié piano jazz e improvisación y me fui metiendo en la escena de a poco. Hoy tengo mi primer disco y contrato por dos más".

Carmen Paz González fichó en el sello New Mood Jazz. No serán las condiciones de gestión con las que puede contar alguien como Claudia Acuña en Nueva York, pero es claro que sí supera la realidad del medio chileno: "He sabido que aquí los músicos deben ponerse con todo el costo de un disco. Tuve mejor suerte: me dieron libertad artística, costearon toda la producción y me pagaron por grabar".

Monk o Powell

"Petites histories" tiene ocho pequeñas historias personales. Todas composiciones de González, salvo el tema "Luchín" (Víctor Jara), desarrollado como balada jazzística a trío y saxofón soprano (Martí Serra). El resto, una colección de piezas de elegante propuesta y factura.

"No sabría describir este disco, ni las influencias de piano que tiene. Sólo puedo decir que es muy íntimo". A riesgo de equivocarnos, sacamos algunas conclusiones: una de las piezas se llama "Blues al matí (o la culpa fue de Monk)". Otro, sólo "Bud" (¿habrá otro Bud más importante que Bud Powell?).

González explica su música: "Es cierto que muchos pianistas se plantean desde el trío como estructura para desarrollarse como solistas. Yo, en cambio, lo que escucho en mi cabeza es música para cuarteto. Prefiero que otro sea el solista, el que lleve la melodía. A mí me gusta acompañar y proponer armonías. Y componer intuitivamente. Ya tenemos material nuevo para mi segundo disco", concluye Carmen Paz, a quien podremos ver el 22 de agosto en Thelonoius y luego en el Club de Jazz.De seguro el baterista Billy Cobham nunca imaginó que su "Red baron" podría llegar a tener un solo de quena. Lo tuvo. Y lo propuso el más desconocido de los sidemen convocados para acompañar el histórico regreso a Chile del baterista, tras 15 años: Patricio Quilodrán. Tándems de trompeta y tenor, o de alto y trombón hemos visto por cientos, pero una dupla de saxofón y aerófono andino resultó toda una novedad. Las bandas de fusión tienen "permiso" para eso y mucho más.