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Los inicios del Club de Jazz de Santiago.
por: Álvaro Menanteau
El Club de Jazz es una importante institución difusora del jazz en Chile. Tuvo dos momentos claves en su origen, en 1939 y 1943.
En marzo de 1939 se publicó en el diario Las Ultimas Noticias una entrevista al locutor Mario Quiroz realizada por el músico e investigador Pablo Garrido. Allí se planteó la necesidad de formar un club de jazz, iniciativa reforzada en el programa radial dirigido por Quiroz en radio Agricultura.
Garrido coordinó las acciones siguientes, culminando con la reunión donde se sentaron las bases del futuro "Hot Club de Chile". El sábado 25 de marzo de 1939, se realizó la sesión fundacional en el Tabarís, local nocturno ubicado en los subterráneos de Alameda con Estado. Con la concurrencia de 120 personas se eligió presidente a Quiroz y secretario a Sergio Pizarro, encomendándose a ambos la tarea de confeccionar los futuros estatutos.
Las sucesivas reuniones consistían en audiciones y comentarios de discos, seguidas de una jam session. Sólo tocaban músicos profesionales, siendo reuniones breves puesto que el local se arrendaba para la ocasión.
Aquellas reuniones fundacionales no prosperaron, diluyéndose rápidamente el entusiasmo inicial. Esta primera etapa del proyecto fue superada en 1943, cuando se fundó oficialmente el Club. Sin embargo, ello no fue producto de lo acontecido en el Tabarís, sino de lo obrado por un núcleo de aficionados conformado por Lucho Córdova, René Eyheralde, Mario Raurich, Enrique Rosenblatt, Luis Cáceres y otros. Algunos de ellos habían asistido a las reuniones del Tabarís, y se reencontraron en otras circunstancias.
En 1941 el baterista Lucho Córdova y unos amigos (Eyheralde en clarinete, Tito Rodríguez en corneta y Carlos Morgan en guitarra) formaron el quinteto The Chicagoans, ensayando en el Instituto Barros Arana. Al año siguiente el grupo optó por arrendar un local, con la intención de que los amigos que asistían a sus ensayos ayudaran a pagar el arriendo. El nuevo local estaba ubicado en calle Santo Domingo 1081, esquina Bandera.
Rápidamente se corrió la voz de estas reuniones y se integraron músicos profesionales, algunos de los cuales tocaban hot jazz (con mucha improvisación y un fraseo con más swing), como el saxo tenor Mario Escobar, el trompetista Lucho Aránguiz, el baterista Víctor "Tuco" Tapia, el pianista Hernán Prado y el trombonista Ángel Valdés.
Fue aquel núcleo de aficionados el que fundó formalmente el Club de Jazz. La revista Radiomanía anunció el suceso en noviembre de 1943:
"Se ha formado en Santiago [el 2 de octubre de 1943] un organismo que está dedicado a reunir a todos los amantes del ritmo sincopado, y a fomentar el buen jazz en nuestro país".
Posteriormente, en 1951, se realizó una reunión en casa del arquitecto y tubista Domingo Santa Cruz Morla para organizar la obtención de la personería jurídica del Club, determinándose además el arriendo de otro local, en una antigua casa de calle Merced.
Las primeras actividades del Club de Jazz fueron comentadas en Radiomanía, destacando las charlas, audiciones y jam sessions que periódicamente se realizaban. En 1944 se anunció la creación de un programa radial, gracias a una gestión de la directiva del Club y del locutor Raúl Matas, informándose también de las gestiones que el Club realizaba para la grabación de un disco a cargo de una banda que se denominaría Ases Chilenos del Jazz. También se consignaba la aparición de la revista Música Hot, especializada en jazz y producida por los socios del Club.
Entre los socios se fue definiendo un perfil del instrumentista aficionado que no vivía de la música, sino de una profesión liberal, como médico, ingeniero, arquitecto o abogado. Como músico era más independiente, ya que no tenía la obligación de tocar lo que exige el mercado o la moda. Esto lo llevó a especializarse en su repertorio favorito, privilegiando el goce estético y el esparcimiento por sobre el desarrollo profesional en la música.
En este contexto se enmarcó la actividad de los aficionados chilenos, quienes trabajaron mucho por el jazz convencidos de que éste era un arte que debía ser valorado y difundido debidamente.
En la década de 1950 disminuyó la presencia de músicos profesionales en las actividades del Club. Si bien la visita esporádica de profesionales como Micky Mardones, Kiko Aldana, Lucho Córdova o Roberto Acuña era recibida con entusiasmo, entre los instrumentistas aficionados existía un distanciamiento con el mundo del músico profesional, tanto en el aspecto social como en una actitud marcada por el rechazo a aprender teoría musical y leer partituras.
Esta dinámica pronto hizo crisis, con el advenimiento del jazz moderno (bebop, cool jazz) y el accionar de algunos aficionados que luego se profesionalizaron. Así, el Club de Jazz de Santiago fue el campo de batalla donde muy pronto se enfrentarían el jazz tradicional y el jazz moderno.
Santiago de Chile, 20 de abril de 2006.
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