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Chet Baker
PorRoberto Barahona
A pedido de dos aficionados de Viña del Mar, este sábado (5 octubre 2002)lo dedicamos al inigualable Chet Baker, trompetista y cantante que nació en 1929 en Oklahoma. Como trompetista tenía un estilo delicado,
moderado e íntimo. Aunque su voz era frágil y vulnerable tenia un especial toque emotivo e ingenuo. Chet Baker y su estilo lírico, tenue y apagado se asocia al movimiento West Coast jazz y cool. Baker era un apuesto
joven, parecía un astro del cine – el James Dean del jazz- pudo haber sido una estrella de Hollywood, incluso actuó en una par de películas, pero su carrera y su vida las destruyó por su excesivo uso de la heroína,
la cocaína y el alcohol.
Como jazzista comenzó al tope. Fue seleccionado Charlie Parker en una audición por para que lo acompañara en una gira por la costa del Oeste en 1952. Ese mismo año inició su asociación con Gerry Mulligan y su
cuarteto, un conjunto que sólo contaba de saxo barítono, bajo y batería, uno de los primeros en no usar piano, o piano-less. El grupo gozó de fama casi inmediata y realizó una serie de excelentes grabaciones para
el sello Pacific Jazz Records, las que escucharemos el sábado.
El cuarteto de Mulligan duró un poco más de un año y Baker optó por crear su propio conjunto junto al brillante pianista Russ Freeman haciendo maravillosas grabaciones para el mismo sello, las que también
escucharemos el sábado.
Chet Baker lideró conjuntos durante muchos años, tanto en Estados Unidos como en Europa. Baker, adicto a la heroína desde los años 50s, fue encarcelado en numerosas ocasiones y su adicción comenzó a interferir
en su carrera en los años 60, época en que vivió principalmente en Europa. En 1966 fue brutalmente golpeado en San Francisco por rufianes narco-traficantes que le rompieron los labios y le quebraron un diente causándole
problemas en al embocadura. Después de dos años Baker, con dientes postizos, consiguió volver a tocar, su estilo un tanto diferente, pero no menos musical.
En los años setenta volvió a establecer su fama y continuó presentándose en conciertos y clubes y haciendo grabaciones. Comparado a sus años mozos, Baker ya no era tan perfecto pero su profunda sensibilidad y
enfoque no dejan de ser maravillosos.
Afortunadamente su último concierto fue grabado y es excelente. Baker se preocupó de la producción del concierto seleccionado los temas con anticipación y dirigiendo los ensayos de los arreglos para big band,
orquesta sinfónica y quinteto de jazz. La versión de My Funny Valentine, una canción que había cantando y grabado centenares de veces, tiene un toque especial, como si supiera que estaba cerca del fin. Baker
falleció dos semanas después en una caida desde su ventana en un hotel en Ámsterdam en mayo de 1988. Se sospecha que la caída no fue accidente sino que causada por narcotraficantes. El programa concluye con esa
canción.
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