También conocido como Bop, fue un nuevo y radical estilo que se desenvolvió gradualmente a principio de los años 40, explotando en 1945. La diferencia entre el Swing y el Bebop es que en este último los solistas usaban acordes, en vez de la melodía, para hacer sus improvisaciones, a menudo desechando la melodía después del primer coro. Los ensembles se hacían en unísono y la mayoría de los conjuntos tenían siete o menos músicos. Los solistas tenían total libertad en sus improvisaciones, siempre que éstas se ajustaran a la estructura de acordes del tema. Los músicos del Bebop eran virtuosos que tenían la habilidad de tocar tempi extremadamente rápidos y de manera prolongada. El Bop se desligó desde su inicio de la música popular y de un público al que le gustaba bailar, elevando el jazz a un nivel de música del arte y así desperdiciando la posibilidad de éxito comercial. Paradójicamente, el que inicialmente se consideró un movimiento radical se convirtió en la base para las innovaciones que surgieron posteriormente.