PuroJazz

Sebastián Jordán Trio COBRE en Cuadernos de Jazz Dic 2011

 


 

COBRE

 

Sebastián Jordán (tp), Pablo Menares (b), Félix Lecaros (bat).
Club Thelonious (Santiago de Chile), mayo de 2009
Discos Pendiente

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Desde hace unos años, en Santiago de Chile existe cierto movimiento jazzístico en torno a lo que se ha dado en llamar “generación ’00”, jóvenes músicos nacidos alrededor de 1980 que llevan tiempo mostrando una madurez impropia de su edad. El año pasado dos de ellos, el guitarrista Nicolás Vera y el trompetista Sebastián Jordán, decidieron tomar las riendas de sus destinos discográficos y fundaronDiscos Pendiente.

De la primera remesa de este sello llega el segundo trabajo como líder de Sebastián Jordán, Cobre, doble referencia del título al metal de su instrumento y a la principal mina del país. Si en su debut en disco, Afluencia, lo hizo como parte de un quinteto de corte hard bop, aquí Jordán se marca un “dejarme solo” y se planta 1) en directo y 2) en trío, con el contrabajo de Pablo Menares y la batería de Félix Lecaros, dos referencias, aunque jóvenes, inevitables de sus respectivos instrumentos en su país.

Jordán es un trompetista con un sonido cálido y magro, con sustancia y pleno de matices. Aunque va sobrado de técnica, es poco dado a las excursiones por terrenos sobreagudos o las exhibiciones de velocidad gratuita. Al contrario, no tiene problema alguno en tomarse su tiempo en exponer claramente lo que tiene que decir, como en el tema de Poema 48 o en Lo que se ve. En general el disco mantiene un tono melancólico, incluso en temas con una componente rítmica tan pronunciada como Proyecciones, en el que Menares y Lecaros bailan amenazantes entre las volutas de blues del líder.

Aunque Jordán lleva la voz cantante, el peso de proporcionar un fondo variado y sin monotonías recae en Menares y Lecaros. El primero, con un sonido espectacular al contrabajo, se va metiendo en los huecos que deja la trompeta, mientras que el segundo, sin perder nunca de vista el pulso, despliega su arsenal de acentos, timbres y efectos, como en Ostinato y Lúcido. Los momentos en que las formas se relajan y el trío se permite ciertas libertades, como en Adiós/Férula, son quizás los más atractivos, por la mezcla de oficio y compenetración que exhiben.

El repertorio clásico recibe un par de guiños: uno es un veloz From this Moment onen el que Jordán por un lado muestra la candidez de su tono y su capacidad de moverse con elegancia y sin correr a cualquier tempo. El que está mayúsculo aquí es Lecaros, primero con las escobillas, luego con las baquetas, demostrando que aún hoy se puede tocar swing en 4/4 “de verdad”. El otro es un Sweet Georgia Brown, oculto y fuera de programa, en el que los tres echan el resto.

El trío de trompeta es un formato infrecuente por complicado, pero Jordán, con una pequeña ayuda de sus amigos, sale airoso del envite.

 

Fernando Ortiz de Urbina

 

© Cuadernos de Jazz, diciembre-2011