Los músicos jóvenes de la primera década del 2000 entran ahora en su adultez. Y se unen para rubricar el movimiento creativo que consolidaron.
IÑIGO DÍAZ
“Fiasco contemporáneo” (2003), del guitarrista Nicolás Vera, es el nombre de un disco que entró en la historia: fue la primera vez que grabaron juntos jazzistas de la “generación cero-cero”, la que pertenece a la década pasada y que multiplicó esta música en muchas direcciones.
Allí aparecen Vera, el saxofonista Agustín Moya, el baterista Félix Lecaros, el contrabajista Pablo Menares y el trompetista Sebastián Jordán. “El nombre del disco salió por error: estábamos en un festival en Valdivia en 2002 y en el folleto del programa en vez de decir que Jordán tenía un ‘fraseo contemporáneo’ pusieron ‘fiasco contemporáneo’. ¡Genial!”, dice Vera.
Los mismos protagonistas, Vera y Jordán, se unen hoy casi diez años después de esos tímidos inicios “en que no teníamos idea ni siquiera de cómo se grababa en un estudio”, para lanzar el sello Discos Pendiente.
La etiqueta es el resultado “de una década de trabajo de todos los músicos de este movimiento por separado. Alguna vez tratamos de ir a otros sellos pero no nos dieron importancia porque sólo tocábamos jazz”, dice Vera.
Discos Pendiente está presentando cuatro títulos de su primera carpeta (ver recuadro), pero ya se ajustan nuevas áreas de acción: desde sistemáticas ediciones de jazz contemporáneo para 2011, con Interstellar Trío (swing con el guitarrista Roberto Dañobeitía) y Criminal Jazz (cuatro jazzistas junto al rapero Tea Time), hasta actividades de representación en México, Argentina y Europa, y producción de conciertos por todo Chile.
“Estuvimos tocando con mi trío en la Plaza Sotomayor de Valparaíso, después de un grupo de rock, y la gente realmente quedó para adentro. Sobre todo con Félix (Lecaros, el baterista). Pocas veces habían visto jazz en vivo, y el efecto se notó. Para allá vamos”, dice Jordán, reciente premio Altazor y escogido por “El Mercurio” como uno de los cien nuevos jóvenes líderes.
-¿Hay diferencias con otros sellos independientes?
“Probablemente ninguna más que salir del anonimato. Era el momento de tomar el mando sin intermediarios. Vamos a financiar cada edición sólo con las ventas ($10.000 cada disco). Dejamos mucho tiempo las cosas pendientes. Y el sello se llama Pendiente. Es como una respuesta filosófica a nosotros mismos: hagamos las cosas de una buena vez”.
Cuatro obras
“Estática” es el cuarto disco de Nicolás Vera. Se construyó con las inmensas posibilidades musicales que permite el quinteto con saxofón, piano y guitarra. Desde que Sebastián Jordán consiguió una trompeta Taylor británica con campana de cobre, su sonido se hizo más amplio y equilibrado: su disco para trío se llama “Cobre”. En tanto, los saxofonistas Andrés Pérez y Claudio Rubio adelantarán en diciembre sus trabajos “Santiago vivo” y “Tristano”.