Tras un intenso concierto ofrecido el pasado octubre en “el Johnny”, Anthony Braxton tuvo la amabilidad de mantener una charla con Fernando Ortiz de Urbina, Diego Sánchez Cascado y Pachi Tapiz a primera (primerísima) hora de la mañana siguiente.
En persona y sin cacharrería musical a mano, se acentúa la apariencia de profesor de Braxton, chaqueta de punto incluida, dando quizás una imagen más precisa de sí mismo. Su discurso está articulado de forma llamativamente similar a la de su música: resulta apabullante, conlleva una enorme cantidad de información de forma muy estructurada, aunque quizás no resulte aparente a la primera. No obstante, esto queda compensado por su calidez, una actitud humilde y discreta y un sorprendente sentido del humor, que explica lo mucho que nos reímos durante la entrevista.
La versión completa aqui:
Excelente entrevista, muy reveladora. Estoy convencido que la música de Braxton trascenderá épocas. Durante la entrevista nos revela cosas teóricas de su música pero bastante complejas de entender. El desafio está planteado. Lo bueno es que el propio Braxton ha llegado a la certeza de que en ciertos lugares, ciudades, su música es seguida, comprada y admirada.
Éste nos declara que el jazz está “estancado” como muchas cosas que nos rodean. Y nos sugiere indagar en el pasado ( léase “tradición”) para mantenernos activos, creativos, pero a la vez, vislumbrar un futuro.
Por fortuna puedo comprar cada cierto tiempo algunos de sus CDs aunque creo que sus composiciones de los setenta son fundamentales para intentar acercarse y comprender esta sorprendente “personalidad” de la música contemporánea.
En suma, una entrevista espectacular. Que ganas de que aquellos libros dedicados a Braxton fueran traducidos al español. Al menos nos queda su rica obra musical.